CALIDAD DE AGUA DE CONSUMO

CALIDAD DE AGUA DE CONSUMO

¿QUE SIGNIFICA CALIDAD DE AGUA DE CONSUMO?

La calidad del agua de consumo que bebemos es una preocupación general. El control sanitario del agua de consumo humano es un objetivo prioritario de la Salud Pública.

El agua de consumo presenta unos requisitos de calidad y seguridad que están regulados por una normativa, el Real Decreto 140/2003.

Las Directivas europeas y la legislación nacional están destinadas a garantizar que el agua de consumo sea salubre y limpia, eliminando o reduciendo la concentración de contaminantes microbiológicos y fisicoquímicos que puedan afectar a la salud humana.

El agua que bebemos debe cumplir los criterios exigidos desde su captación hasta que llega a nuestros grifos.

¿QUIEN ES EL RESPONSABLE DE LA CALIDAD DEL AGUA QUE CONSUMO ?

Los Municipios son responsables de asegurar que el agua suministrada a través de cualquier red de distribución, cisterna, o depósito móvil en su ámbito territorial sea apta para el consumo en el punto de entrega al consumidor.

La gestión del abastecimiento puede ser directa o indirecta (concesión a empresas abastecedoras, empresas municipalizadas, consorcios, etc.).

¿Cuál es mi responsabilidad como propietario de un inmueble en cuanto a la calidad del agua de consumo?

Los propietarios de los inmuebles son responsables de mantener la instalación interior del agua en perfectas condiciones, a efectos de evitar empeoramiento de la calidad desde la acometida hasta los grifos. (Cañerías, depósitos particulares, grifería, etc).

1.- Análisis del problema y diseño muestral:

Los municipios son responsables del control en grifo de consumidor de la población abastecida.

Muchas otras entidades no conocen su responsabilidad sobre la calidad del agua de su instalación: esto sucede con frecuencia en Comunidades de Vecinos, así como Colegios, Centros Deportivos, etc.

La calidad del agua de consumo no debe verse influida negativamente por los depósitos de agua (si los hay) y por la red interior de la instalación.

Cuando el cliente nos contacta, analizamos pormenorizadamente la problemática que nos traslada, para orientar el servicio analítico a la verdadera resolución del problema.

En muchas ocasiones nos solicitan análisis sin tener en cuenta el objetivo de los mismos. Un mal diseño muestral suele conducir a resultados sesgados y conclusiones erróneas.

Algunos de los factores a definir en el diseño son: los parámetros de análisis, número de muestras, ubicación de las muestras, momento de la toma de muestras, cuál será el criterio de aceptación o rechazo de los resultados, etc.

2.- Toma de muestras y ensayos analíticos:

Realizamos la toma de muestras, con procedimientos y materiales adecuados, ejecutada por profesionales con experiencia. No se arriesgue a obtener resultados no confiables causados por una inadecuada toma, conservación o transporte de las muestras.

Realizamos los ensayos correspondientes al cumplimiento del Real Decreto 140/2003 sobre calidad del agua de consumo, y Real Decreto 902/2018:

Análisis de control en grifo de consumidor
Análisis de Autocontrol
Control completo de potabilidad.
Análisis de aguas minerales naturales y aguas preparadas envasadas para el consumo humano.
Programas Municipales de control en grifo de consumidor. Carga de datos en Sinac.
Concentración de metales antes y después de purga de grifos.

3. Evaluación y plan de acciones

Nuestro equipo asesora sobre los resultados analíticos. Podemos realizar una evaluación de las instalaciones y valorar el plan de acciones correctoras cuando se encuentran desviaciones. Asesoramos sobre los posibles tratamientos de mejora de la calidad del agua.

En el caso de sistemas de regulación y control, como cloradores, pHmetros, bombas de inyección, etc., es necesario asegurar que sus medidas son correctas. Ofrecemos el servicio de verificación y en su caso, calibración, de los equipos de campo y fijos.

A QUIEN VA DIRIGIDO

El control de la calidad del agua de consumo abarca desde los gestores de abastecimientos hasta el usuario final. Los municipios son los responsables del control en grifo de consumidor, y los gestores de un edificio lo son de mantener la calidad de agua recibida sin alterarla o empeorarla:

  • Comunidades de vecinos.
  • Colegios
  • Industria alimentaria y servicios.
  • Residencias geriátricas
  • Hoteles
  • Centros sanitarios
  • Centros deportivos y de ocio
  • etc

Puede darse el caso de que instalaciones interiores dispongan de depósitos de almacenamiento de agua de consumo humano.

Estos depósitos o aljibes almacenan agua de consumo con una doble finalidad:

  • Disponer de una reserva de agua para que en el caso de corte del suministro por una avería o rotura, se disponga de autonomía para consumo de agua durante unas horas (caso por ejemplo de hoteles, residencias, instalaciones deportivas, etc.)
  • Suministrar agua a un grupo de presión o sobreelevación para que en caso de bajada de presión en la red, el agua pueda llegar a todas las plantas de la edificación.

Por ejemplo, en la ciudad de Madrid, desde finales de marzo de 1995, todas las nuevas edificaciones deben estar equipadas de grupo de sobreelevación en todos los inmuebles a partir de dos alturas, excepto en viviendas unifamiliares o en aquellas que la entidad suministradora (Canal de Isabel II) garantice la presión en la red general (orden 2106/1994 de 11 de noviembre, de la Comunidad de Madrid, por la que se establecen las normas sobre documentación, tramitación y prescripciones técnicas de las instalaciones interiores de suministro de agua BOCM 28-02-1995).

Condiciones de construcción, mantenimiento y limpieza de los depósitos interiores

Los depósitos de agua de consumo instalaciones interiores, dado que forman parte de la distribución domiciliaria, el propietario del edificio es responsable de su mantenimiento.

Cumplirán con los siguientes requisitos estructurales:

  • Estar situados por encima del nivel de alcantarillado.
  • Tener dimensiones ajustadas al uso diario. El agua deberá renovarse al menos diariamente, evitándose su estancamiento.
  • Preferiblemente existencia de doble vaso (para facilitar su limpieza sin que dejen de funcionar).
  • Mantenerse perfectamente cerrados, con tapa ajustada que impida su contaminación.
  • Fácil accesibilidad a su interior que permita su limpieza, inspección, etc.
  • Mecanismos que impidan el acceso de personas y animales al habitáculo donde están ubicados los depósitos (puerta con llave, cerramiento con candado, etc), salvo el personal autorizado.
  • Mantener la temperatura del agua por debajo de 20ºC.
  • Disponer de un sistema de purga para su vaciado total cuando se vaya a realizar la limpieza.
  • El agua de entrada al depósito debe verter libremente desde el tubo de alimentación, a una altura mínima de 40 mm  del nivel máximo de llenado, o sea, del punto más alto de la boca del aliviadero, no pudiendo estar sumergido el tubo de alimentación, con el fin de evitar retornos de agua en caso de depresión en la red.
  • Existencia de cierre (válvula pilotada o de flotador) y rebosadero o aliviadero (doble caudal que la entrada de agua) para evitar rebosamientos de agua.
  • Sistema de filtrado del agua de entrada previo al depósito, para partículas entre 80-150 µm.

Se deberá disponer de un programa y un registro de mantenimiento donde se reflejen las revisiones, limpiezas y controles efectuados. El programa de mantenimiento lo efectuará personal suficientemente cualificado, y contendrá entre otros aspectos:

  • Esquema de funcionamiento de la instalación (depósito y red de distribución interior).
  • Revisión trimestral de la instalación, comprobando el buen funcionamiento y limpieza del depósito.
  • Limpieza del depósito al menos anualmente, que deberá tener una función de desincrustación y desinfección, seguida de un aclarado con agua potable, utilizándose en todo caso productos autorizados y registrados en el Ministerio de Sanidad para uso en agua potable, debiéndose conservar las fichas técnicas de dichos productos. Todo ello lo llevará a cabo una empresa autorizada y registrada en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Biocidas (ROESB).

Conclusiones

Como conclusión principal, recalcar la importancia que tiene mantener adecuadamente las instalaciones interiores de agua de consumo humano, y en concreto los depósitos interiores, que cumplirán todos los requisitos aplicables, y se mantendrán, limpiarán y en su caso, desinfectarán, de acuerdo a la normativa aplicable.

De esta forma, la calidad sanitaria del agua de consumo conservará en las mismas condiciones que la suministrada por el gestor (p.ej. Canal de Isabel II).

Es también importante que la edificación disponga de un grifo de muestreo en la tubería de alimentación, pasado el contador general del edificio, junto a la acometida, con el fin de poder tomar y analizar una muestra de agua en caso de incidencia acaecida en la edificación y poder dirimir si la causa de alteración de la calidad del agua de consumo procede de la red general de distribución o de la instalación interior.

Como hemos visto, el control de la calidad del agua de consumo se fija en tres niveles. Vamos a ver el ejemplo del municipio de Madrid, con un gestor conocido, Canal de Isabel II:

 

  • El autocontrol: es responsabilidad en el caso del municipio de Madrid del Gestor (Canal de Isabel II), que es el responsable del abastecimiento del agua de consumo humano, incluyendo la captación, tratamiento y distribución hasta el punto de entrega al consumidor (acometida de las edificaciones).
  • La vigilancia sanitaria: es responsabilidad de la administración sanitaria competente (Comunidad de Madrid).
  • El control en el grifo del consumidor: es competencia municipal.

 

En el caso del municipio de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid realiza el control del agua en grifo del consumidor a través del Instituto de Salud Pública (Madrid Salud).

 

Tanto de oficio, como en caso de reclamación del ciudadano por detectar cualquier tipo de incidencia que afecte a la calidad del agua de consumo, desde Madrid Salud se realizan tomas de muestras de agua en grifo por inspectores debidamente identificados y cualificados, trasladándose dichas muestras al Laboratorio de Salud Pública para su análisis, siguiendo unos elevados criterios de calidad analítica (Norma ISO 17025).

 

Entre las causas más frecuentes de avisos se encuentran las siguientes:

 

  • Aparición de color y turbidez en el agua, por liberación de hierro de tuberías antiguas de este material, ocasionado el rechazo por parte del consumidor. Normalmente esta situación no entraña riesgos de salud pública, recomendándose sustituir las tuberías por otras de material autorizado.

 

  • Presencia en las instalaciones interiores de tuberías de plomo, material muy utilizado en las edificaciones construidas con anterioridad a 1980. En este caso, el Real Decreto antes mencionado, establece que “antes del 1 de enero de 2012 se llevarán a cabo las reformas y adaptaciones necesarias en las instalaciones interiores de edificios públicos y establecimientos con actividad pública o comercial, así como, en las redes de distribución públicas o privadas, derivadas de las exigencias respecto a los materiales que puedan suponer un riesgo a la salud pública”, como es el caso del plomo.

 

  • Accidentes ocasionados por una mala conexión entre el circuito de agua potable y otros circuitos de agua no potable de la edificación (agua antiincendios, circuito de agua de los radiadores, circuito de agua de torres de refrigeración, etc.), pudiéndose producir, por la rotura de una válvula antirretorno o por inexistencia de ésta, o bien por un mal diseño en las conexiones de ambos circuitos de agua, un reflujo de agua no potable a la red interior de agua de consumo. En tal caso, se detectaría una alteración del agua del grifo, pudiendo aparecer hierro, restos de materia orgánica, sedimentos y colores anómalos, e incluso aumento de la temperatura de la misma, entonces debe suspenderse el consumo de agua hasta que la situación normal no sea restablecida por un técnico competente, y una vez solucionada la causa que dio origen a la entrada de agua no potable, deben purgarse todos los grifos, dejando correr el agua el tiempo suficiente hasta que se eliminen de ella todos los residuos y las analíticas del agua sean correctas.

¿CUANDO TENGO QUE MEDIR LA CALODAD DEL AGUA DE CONSUMO?

El Real Decreto 140/2003 en su Anexo V, establece la frecuencia mínima de cada tipo de análisis, según el volumen de agua distribuido, almacenado, o el número de habitantes suministrados en el caso de los municipios.

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PARA MEDIR CALIDAD DE AMBIENTES INTERIORES

SI TIENE ALGUNA DUDA SOBRE LA CALIDAD DE AMBIENTES INTERIORES NO DUDE EN PONERSE EN CONTACTO CON NOSOTROS.

¿POR QUÉ ELEGIR AEROBIA AMBIENTAL PARA MEDIR EL AGUA DE CONSUMO?

  • Llevamos 20 años realizando análisis de aguas de consumo y asesorando sobre los resultados.
  • Experiencia demostrable en Programas de Agua de Consumo en Municipios, industrias alimentarias y otros sectores (educativo, deportivo, etc.).
  • Acreditación ENAC 1144/LE2179 (Ver Anexo Técnico)
  • ISO 9001:2015.
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  • Asesoramiento durante todo el proceso, desde la toma de muestras, hasta la interpretación de resultados.
  • Independencia, ausencia de conflictos de interés.
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  • Material para el muestreo: neveras, acumuladores de frío y envases para cada tipo de análisis. 
  • Envío gratuito de muestras: Servico urgente que garantizan la entrega de las muestras en el laboratorio en menos de 24 horas.
  • Servicio de análisis urgentes: 
  • Gestión en SINAC: carga de informes, infraestructuras, elaboración del protocolo.
  • Formación para manipuladores de abastecimientos de aguas.

PREGUNTAS FRECUENTES SOBRE EL AGUA DE CONSUMO

Son todas aquellas aguas ya sea en su estado original, ya sea después del tratamiento, utilizadas para beber, cocinar, preparar alimentos, higiene personal y para otros usos domésticos, sea cual fuere su origen e independientemente de que se suministren al consumidor, a través de redes de distribución públicas o privadas, de cisternas, de depósitos públicos o privados.

Así como todas aquellas aguas utilizadas en la industria alimentaria para fines de fabricación, tratamiento, conservación o comercialización de productos o sustancias destinadas al consumo humano, así como, a las utilizadas en la limpieza de las superficies, objetos y materiales que puedan estar en contacto con los alimentos.

Es el área geográficamente definida y censada por la autoridad sanitaria a propuesta del gestor del abastecimiento o partes de este, no superior al ámbito provincial, en la que el agua de consumo humano provenga de una o varias captaciones y cuya calidad de las aguas distribuidas pueda considerarse homogénea en la mayor parte del año

Sí, puede conocer la calidad del agua de consumo humano de su ciudad a través del acceso del ciudadano que tiene habilitado este Ministerio en el Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo SINAC:

o puede preguntar en su Consejería de Sanidad, empresa abastecedora o Municipio.

En primer lugar debe llamar a la entidad gestora del abastecimiento, en la factura del agua vendrá el número de teléfono. También puede informarse en su Ayuntamiento. Para consejos sanitarios, debe dirigirse a las autoridades sanitarias de su Comunidad Autónoma o de su provincia.

A medida que se incrementa la demanda de agua, y por tanto la búsqueda de nuevos recursos hídricos, pueden aparecer problemas relacionados con la calidad del agua, generalmente producidos por la contaminación. Esta contaminación puede producir un cambio en la composición física, química o biológica del agua por la introducción de sustancias o microorganismos indeseables capaces de suponer, bajo determinadas circunstancias, un riesgo para la salud de las personas a corto o a largo plazo.

Hace años, o como sucede aún en muchos países en desarrollo, los riesgos más frecuentes asociados al agua de consumo eran las enfermedades infecciosas de transmisión hídrica; como por ejemplo el cólera, el tifus o la disentería. Sin embargo, en países desarrollados e industrializados como España, hoy en día los riesgos sanitarios se asocian cada vez más con la exposición a contaminantes de origen químico. Esta creciente preocupación se ve reflejada en las políticas de la Unión Europea.

Las fuentes de contaminación procedentes de determinadas actividades industriales, ganaderas, agrícolas, urbanas e incluso de fuentes naturales; pueden deteriorar el agua en origen, en las captaciones, las aguas subterráneas, o en otros puntos de la zona de abastecimiento.

Una mala gestión durante el tratamiento, almacenamiento o distribución del agua, también puede generar riesgos sanitarios. Los problemas más frecuentes son:

  • Problemas en el tratamiento de potabilización del agua por inadecuada aplicación o dosificación de aditivos y sustancias utilizadas en esos procesos. En determinadas circunstancias, pueden generarse subproductos tras el tratamiento. Sin embargo, un tratamiento por defecto (por ejemplo: una inadecuada o nula dosificación de desinfectante), también puede originar problemas.
  • Problemas en las redes de distribución (canalizaciones), cuando se realiza una inadecuada elección de los materiales, o por su estado de conservación (ej: corrosión). Así mismo, un adecuado diseño de las redes, evita la recontaminación del agua de consumo (Ej: red de distribución de diseño mallado que no permita zonas de estancamiento del agua).
  • Problemas con las instalaciones interiores, ya sea por una mala elección o conservación de los materiales de las tuberías, por unas malas prácticas de instalación y mantenimiento, o por la edad del inmueble; lo que puede producir alteraciones de la calidad del agua dentro de las casas, establecimientos, hoteles, colegios, hospitales, etc.
  • Problemas con los depósitos privados y aparatos de potabilización doméstica que no son adecuados, o no se mantienen correctamente (limpieza y revisiones).

Los Municipios son responsables de asegurar que el agua suministrada a través de cualquier red de distribución, cisterna, o depósito móvil en su ámbito territorial sea apta para el consumo en el punto de entrega al consumidor.

La gestión del abastecimiento puede ser directa o indirecta (concesión a empresas abastecedoras, empresas municipalizadas, consorcios, etc.).

Los propietarios de los inmuebles son responsables de mantener la instalación interior del agua en perfectas condiciones, a efectos de evitar empeoramiento de la calidad desde la acometida hasta los grifos. (Cañerías, depósitos particulares, grifería, etc).

Existen cuatro grupos de parámetros considerados en la actual normativa de agua de consumo:

A: Parámetros microbiológicos. Son indicadores de contaminación biológica de las aguas. El incumplimiento de los límites establecidos, puede ocasionar riesgos para la salud a corto plazo.

B: Parámetros químicos. La contaminación química es una de las mayores preocupaciones de nuestro tiempo, y generalmente llega al medio acuático por las actividades industriales, agrarias, las aguas de tormenta y a través de los efluentes y vertidos de aguas residuales de origen urbano. Son contaminantes orgánicos, inorgánicos, por naturaleza del terreno, por contaminación puntual o difusa, y en ocasiones debidos a subproductos generados en los tratamientos de potabilización.

C: Parámetros indicadores. La presencia de estas sustancias, o las oscilaciones de algunos de estos parámetros, están relacionadas bien con la eficacia de tratamiento del agua y su control; bien con la percepción del agua a través de los sentidos (olor, color, sabor, gusto, también llamadas características organolépticas).

D: Radiactividad. La presencia de este tipo de contaminación en España se debe a la radiactividad natural procedente del terreno, y está restringida a determinados tipos de formaciones geológicas. Es más frecuente en las aguas subterráneas.

Se puede calificar como: agua apta y agua no apta.

  • AGUAS APTAS PARA EL CONSUMO:
    • Se califica como AGUA APTA PARA EL CONSUMO cuando no contiene ningún tipo de microorganismo, parásito o sustancia, en una cantidad o concentración que pueda suponer un peligro para la salud humana; y cumple con los requisitos especificados para los parámetros microbiológicos, químicos, indicadores de calidad y radiactivos.
    • Cuando cumple todo lo anterior, pero sobrepasa hasta ciertos niveles los valores para los parámetros indicadores de calidad (turbidez, color, sabor, etc.), el agua es APTA PARA EL CONSUMO, CON NO CONFORMIDAD EN … (un parámetro indicador).
    • Cuando existe un problema de calidad química del agua, y se necesita más de un mes para solucionarlo, podría darse el caso que durante ese tiempo la autoridad sanitaria autonómica autorizara a suministrar agua de consumo con uno o varios parámetros químicos con valores por encima del valor legal. Esos nuevos valores no deben suponer en ningún momento un riesgo para la salud. En estos casos la calificación sería: APTA PARA EL CONSUMO, CON EXCEPCIÓN EN … (un parámetro químico).
  • AGUAS NO APTAS:
    • Cuando no cumple con los requisitos anteriores, es un AGUA NO APTA PARA EL CONSUMO.
    • En el caso de alcanzar niveles muy altos los parámetros microbiológicos, químicos o radiactivos, la autoridad sanitaria podría considerar que es AGUA NO APTA PARA EL CONSUMO CON RIESGOS PARA LA SALUD.

Sí, siempre que tengan un suministro de agua propio sin estar conectados a una red de distribución pública. Es decir, que tengan su propia captación (ej: pozo o arroyo), su tratamiento de potabilización y su depósito. En estos casos, deben cumplir todo lo relativo a las zonas de abastecimiento, tal y como se recoge en el

La industria alimentaria debe cumplir lo relativo a los requisitos de agua de consumo recogidos en el Real Decreto 140/2003

Como única excepción, la industria alimentaria puede utilizar agua con un pH inferior al indicado en el anexo I del citado Real Decreto (hasta 4,5 unidades de pH) (Véase nota 6, del punto C. Parámetros Indicadores, del Anexo I del Real Decreto 140/2003).

Los requisitos del agua de consumo no se aplicarán a las aguas que no estén en contacto con los alimentos o que no se utilicen en su procesado. (Ej: aguas de un circuito cerrado de refrigeración).

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) Se abrirá en una ventana nueva. ha elaborado un documento que contiene unas aclaraciones prácticas sobre los requisitos que deben cumplir las empresas agroalimentarias en relación con el agua de consumo.

La posición geográfica de la Península Ibérica condiciona en gran parte de nuestro territorio la disponibilidad de agua.

Tal como demuestran las series históricas de datos meteorológicos, las condiciones climatológicas sufren períodos prolongados de baja pluviosidad mientras la demanda de agua no deja de aumentar. A ello debemos añadir las predicciones de cambio climático en los años venideros que previsiblemente afectarán también a la disponibilidad de agua.

Esto supone un gran esfuerzo a todos los niveles para lograr que la población pueda ser abastecida con agua de calidad. Por parte de usuarios y consumidores, debería ser también objeto de una importante reflexión. Aunque el agua destinada a consumo no es la fracción más importante, un uso responsable y moderado puede prolongar la disponibilidad de este preciado recurso.

La administración y las empresas del mundo del agua, se esfuerzan por mejorar y conseguir nuevos recursos. La desalación y la reutilización, pueden constituir fuentes alternativas para algunos usos. En el caso de la desalación, es posible producir agua apta para el consumo. Sin embargo, la reutilización directa de aguas procedentes de depuradoras urbanas, mientras permite disponer de ciertos recursos adicionales empleados comúnmente en riego, etc; no se utiliza para la producción de agua para consumo humano.

Para los análisis más habituales de autocontrol y análisis de grifo del consumidor, se emplean fundamentalmente 2 envases:

1.- Un envase estéril de plástico con un inactivador del desinfectante utilizado en el tratamiento para el análisis microbiológico (para aguas cloradas el neutralizante es tiosulfato sódico)

2.- Un envase de plástico para los análisis químicos.

Para análisis más específicos se pueden emplear envases de cristal topacio, envases con conservantes, etc. En cualquier caso el laboratorio le proporcionaría o indicaría los envases adecuados.

Cuando un agua está tratada con desinfectante, es fundamental para el análisis microbiológico, que el muestreo se realice en un envase con neutralizante (en el caso de las aguas cloradas se emplea tiosulfato sódico). El fin del empleo de este neutralizante es eliminar el efecto del desinfectante en el momento de la toma de muestra, de manera que no siga haciendo efecto en el transporte al laboratorio, y evitar que si en el momento del muestreo hubiese flora bacteriana sea destruida, ya que nos interesa conocer el estado del agua en el momento del muestreo.

Como dato orientativo se debe recibir en el laboratorio en las 24 horas siguientes a la recogida de la muestra.

Para un análisis microbiológico, lo envases tienen que ser siempre estériles y con neutralizante si el agua lleva ha sido tratada con algún desinfectante residual.

NORMATIVA AGUA DE CONSUMO

  • Directiva (UE) 2020/2184 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2020 relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano
  • D. 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano (B.O.E. 21-02-2003).
  • Reales Decretos que lo modifican; Real Decreto 314/2016, de 29 de julio y Real Decreto 902/2018, de 20 de julio.
  • Real Decreto 902/2018, de 20 de julio, por el que se modifican el Real Decreto 140/2003, de 7 de febrero, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, y las especificaciones de los métodos de análisis del Real Decreto 1798/2010, de 30 de diciembre, por el que se regula la explotación y comercialización de aguas minerales naturales y aguas de manantial envasadas para consumo humano, y del Real Decreto 1799/2010, de 30 de diciembre, por el que se regula el proceso de elaboración y comercialización de aguas preparadas envasadas para el consumo humano.
  • D. 314 /2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación (CTE), sección HS4 sobre Suministro de agua (B.O.E. 28-03-2006).

Otra documentación de interés:

Manual para el autocontrol y gestión de abastecimientos de agua de consumo público. Comunidad de Madrid

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